Desconectarse para reconectar

By Linda Buxa
Desconectarse para reconectar

Hace unas semanas, las redes sociales me estresaban, así que borré algunas aplicaciones del inicio de pantalla de mi teléfono. Es un movimiento atrevido de mi parte. Suelo utilizar la excusa de que las redes sociales forman parte de mi trabajo, lo cual es cierto, así que no puedo eliminarlas. En el fondo, sé que es una excusa para justificar mi adicción al teléfono.

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Normalmente uso mi teléfono así: Si estoy nerviosa, desplazó hacia arriba sin pensar. ¿Aburrida? Miro el Instagram. ¿ El teléfono no ha sonado? Puede que los niños me hayan mandado un mensaje de texto.

Y cuando por fin lo dejo, me doy cuenta de que no estoy realmente satisfecha. Claro que a veces me siento animada y motivada, pero no siempre, pero analizando… normalmente no.

Sé que no estoy sola en esta lucha. Una encuesta reciente de Harris Poll encuestó a adultos de la Generación Z (entre 18 y 27 años) y descubrió que casi la mitad desearía que TikTok, Snapchat y X nunca se hubieran inventado. Aunque el 94% asocia el uso de las redes sociales con la palabra conexión, el 57% de los usuarios dice sentirse aislado. Esas no son buenas noticias.

En lugar de lamentarme por cómo está el mundo y sonar como una vieja malhumorada diciendo: “no pisen mi césped”, estoy tomando medidas para controlar esta herramienta para que no me controle a mí.

Desconéctate del teléfono.

  • Elige un día sin teléfono. (¿No puedes comprometerte a un día? Vete preparando. Apágalo durante una hora. Luego dos. Luego siete…)
  • Utiliza el teléfono sólo para llamar o enviar mensajes. Elimina otras aplicaciones de tu inicio de pantalla durante una semana. Parafraseo un pasaje de la Biblia: “Si tu aplicación te hace pecar, elimínala”.
  • Cambia tu teléfono a pantalla en escala de grises en lugar de color para reducir los colores bonitos que atraen tu atención.
  • Activa el “No Molestar”. No tienes por qué estar disponible para otras personas todo el día, todos los días.

Vuelve a conectar con la gente.

  • Conecta contigo mismo. Adopta hábitos saludables que te ayuden a evitar estar en el teléfono. Lee un libro. Empieza un hobby. Aprende a hacer cerveza. Sal a caminar.
  • Conéctate con tu comunidad. Invita a tus compañeros de trabajo a salir a cenar. Habla con la gente antes y después de hacer ejercicio. Invita a un vecino a un partido de béisbol. Charla con la gente en el mercado.
  • Conéctate con la iglesia. Es un gran lugar para encontrar conexión, es con un grupo de personas que creen en Jesús. Además de los beneficios espirituales, también encontrarás una serie de beneficios físicos.

¿Quieres acompañarme en este proceso de dos pasos? Desconéctate para reconectar.

P.D. Si quieres dejar de leer aquí, está bien. Pero, ¿te importa si me salgo por la tangente en el último punto sobre la iglesia? Si hace tiempo que no entras a una iglesia o si nunca has estado en una, puede que tengas algunas razones justas el porque no estas ahí.

Las iglesias están llenas de hipócritas. Bueno, sí hay hipócritas en la iglesia porque, sinceramente, todos podemos ser hipócritas. Pero, ¿están las iglesias llenas de hipócritas? No. Hay mucha gente maravillosa allí, y si hay un sitio para ti.

Puede que no seas bienvenido. No he dejado de ir a restaurantes simplemente porque en un sitio no tenían aceite de oliva y vinagre para mi ensalada y sólo le ponían el aceite (🤢). He estado en iglesias en las que no me saludaban cordialmente, en las que me decían cosas hirientes, en las que no me hacían sentir valorada. Pero también he estado en iglesias que se sentían como en casa y los miembros se sentían como familia. Por favor, no te rindas por una mala experiencia.  

Puede que te sientas incómodo. Es verdad. Es posible. Pero como dice un querido amigo mío: “La incomodidad desaparece”. He visitado iglesias en las que no necesariamente conozco los himnos o las oraciones o las tradiciones, pero estoy con gente que ama a Jesús, ama oír hablar de Él, ama alabarlo. Con el tiempo te sentirás más cómodo.

Linda Buxa es una escritora y editora que piensa que es ridículo que mientras escribía esto, buscará en su teléfono “cómo limitar el uso del móvil”…  (🤦‍). Pero ha empezado a seguir su propio consejo. Su teléfono ya está configurado en escala de grises.

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About the Author

Linda Buxa

Linda Buxa es profesional independiente de comunicaciones, además de bloguera habitual y escritora colaboradora del ministerio Time of Grace. Linda es autora de Dig In! Family Devotions to Feed Your Faith, Parenting by Prayer, Made for Friendship, Visible Faith y How to Fight Anxiety With Joy. Ella y su esposo, Greg, han vivido en Alaska, Washington D.C. y California. Cuando Greg se retiró del ejército, se mudaron a Wisconsin, donde se establecieron en un terreno de 11.7 acres y ahora cuidan gallinas, varios gatos y un labrador negro. Sus 3 hijos insistieron en crecer y explorar lo que Dios tiene planeado para sus vidas, así que Greg y Linda ahora tienen el nido vacío. El letrero de su cocina resume sus vidas: «Tú lo llamas caos; nosotros lo llamamos familia».

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