El pastor Mike Novotny guarda una botella con agua del río Jordán que sacó él mismo en 2010 — no porque sea agua «santa», sino como recordatorio de lo contrario: el poder del bautismo no viene del agua. Su versículo favorito sobre el tema es 1 Pedro 3:21: «el bautismo los salva también a ustedes… Esta salvación es posible por la resurrección de Jesucristo».
Thank you for reading this post, don't forget to subscribe!Dos verdades enormes: el bautismo salva — Dios conectó a él una promesa salvífica — y su poder no está en el agua ni en el pastor, sino en la palabra y el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Si estás bautizado, celebra: eres limpio, santo y seguro delante de Dios. Y si no, corre — es una bendición tan gratis como la salvación misma.