«Alégrense siempre en el Señor», insiste Pablo en Filipenses 4. Pero Jesús lloró ante la tumba de Lázaro, el mismo Pablo manda «llorar con los que lloran», y Jeremías fue apodado el profeta llorón. ¿Entonces está mal sentirse triste como cristiano? El pastor Mike Novotny responde: la respuesta bíblica es una tensión — y es importantísima.
Thank you for reading this post, don't forget to subscribe!Vivimos en un mundo caído y es correcto entristecerse por sus dolores. Pero al mismo tiempo, en medio de la muerte, la depresión o la ansiedad, el cristiano puede confesar: «pero Dios está conmigo, pero Cristo me ama, pero soy perdonado». Esa mezcla muy real de lágrimas y esperanza es la vida cristiana: lloren con los que lloran… y alégrense siempre en el Señor.