Hace años, el papá del pastor Mike Novotny lo perdió todo: era un empresario próspero, pero la crisis económica del 2008 se llevó su dinero, sus ahorros y la casa familiar. El pastor Mike aún recuerda a su mamá llorando en la cocina vacía y la mirada apagada de su padre hundido en la depresión. ¿Qué haces cuando lo pierdes todo, o cuando la pobreza te hace enojarte con Dios mientras otros tienen de sobra?
Thank you for reading this post, don't forget to subscribe!Pablo escribió la respuesta desde una cárcel en Roma: «He aprendido a estar satisfecho en cualquier situación… Todo lo puedo en Cristo que me fortalece» (Filipenses 4). En Cristo somos eternamente ricos: perdón, gracia, sabiduría y una herencia junto al Rey de reyes. Y la historia tiene un final hermoso: su papá nunca recuperó la fortuna, pero en esos años encontró a Dios — y hoy es más rico que nunca.