El pecado puede meterse y destruir relaciones cercanas: con tus padres, un hermano, un hijo, un ex. ¿Cómo se restaura una relación rota? La respuesta bíblica del pastor Mike Novotny cabe en dos palabras: doble humildad. Desde Filipenses 2 —«no hagan nada por egoísmo o vanidad; más bien, con humildad consideren a los demás como superiores»— muestra que la restauración empieza por ti: confesar tu parte sin excusas, pedir perdón y escuchar para entender.
Thank you for reading this post, don't forget to subscribe!No hay garantías de cómo responderá la otra persona, pero sí un modelo perfecto: Cristo, «quien se humilló a sí mismo y se hizo obediente hasta la muerte de cruz». Nuestra relación con Dios fue restaurada por esa doble humildad — la de la cruz y la que el Espíritu obra en nosotros. Esa misma medicina puede sanar tus relaciones.