«Tengo una confesión: soy pastor, pero no oro muy bien». Así de honesto empieza el pastor Mike Novotny este mensaje. Su mente se distrae «como un perro corriendo tras una ardilla» y a veces llega al final del día sin haber hablado con su Padre celestial. ¿Te suena familiar? Si la oración fuera una clase, ¿qué nota sacarías?
Thank you for reading this post, don't forget to subscribe!La motivación para mejorar está en Santiago 5: «La oración del justo es poderosa y eficaz» — y si tienes fe en Cristo, tú ya eres ese justo, justificado por su cruz. El pastor Mike comparte su sistema práctico: un librito donde anota cada petición y unos 10 minutos diarios caminando con Dios. Busca el tuyo — una lista en el refri, una app, un papelito junto a la cama — porque tienes una cita con el Rey del universo, y Él quiere escuchar tu voz.